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Censura
porque el rojo de tu cara no soportaría los culos y orificios del asesino
Censura
porque los hierros de tu oído no soportarían los gemidos de placer del loco y la ramera
Censura la verdad
porque tu cuerpo burgués no entendería el hambre
Censura la palabra
porque tus justas lenguas no nombrarían al verso ni a la carne ni a la bandera quemada
Censura la muerte
porque tu dios ciego promete vida eterna.