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El próximo 13 de junio se constituyen los ayuntamientos, tras la pasada cita electoral, que dibujó el mejor resultado histórico de la izquierda burgalesa con los 6 concejales de Imagina, y el peor de los escenarios posible para el PP (10 ediles),  del que fuera el partido hegemónico durante las últimas décadas en la ciudad. Consiguiendo 4 escaños, Ciudadanos obtiene uno más de los que tenía UPyD, obteniendo la llave del ayuntamiento capitalino. Mientras, el PSOE sigue perdiendo votos y representación, pero trata de maniobrar sabiendo que las opciones de Daniel de la Rosa para acceder a la alcaldía se encuentran, en estos momentos, muy lejos de materializarse. Por eso desde la sede de Calle Vitoria tratan de preparar el terreno y deslegitimar al futuro alcalde, Javier Lacalle, conocido como el niño del ático, gran amigo de El Jefe.

Desde Ciudadanos son conscientes de que la llave del gobierno municipal les deja en una posición harto complicada, y han decidido que lo más importante es minimizar el desgaste electoral que, de cara a las próximas elecciones, acarrearía el pacto con el PP en el ayuntamiento. De todas formas, extrapolando los resultados de la formación de Rivera a las generales, no obtendría ningún escaño en las cortes por Burgos. Gloria Bañeres, la número uno de la formación naranja, ha reiterado en que existe una serie de condiciones para pactar con el PP, un partido aquejado por la corrupción también a nivel municipal. Recientemente, Ciudadanos ha decidido rebajar dichas condiciones y ya no habla de acabar con los concejales de dedicación exclusiva. Las medidas estéticas que propugnan Ciudadanos tratan de situarlos en el discurso político del cambio, cuando en realidad pactan con el PP.

Ante esta situación, Bañeres reitera que no se trata de un pacto como tal, sino de que los 4 concejales de su formación se abstendrían en la investidura del alcalde, dado que en principio está desechada la opción de pacto de gobierno. Pero las repercusiones reales serían, en cualquier caso, el gobierno de Lacalle. La situación en los pactos municipales, en numerosas ocasiones, se encuentra condicionada por el nivel autonómico. Pero en Castilla y León el PP ha obtenido un resultado muy cercano a la mayoría absoluta, lo que demuestra que persiste su preponderancia, sobre todo en las zonas rurales.

Si Ciudadanos en Burgos tenía pocas opciones de conseguir un escaño por Burgos, y si se confirma el pacto con el PP en el nivel local, entonces lo más probable es que esas opciones terminen por desaparecer, junto con un número considerable de votantes. En las próximas elecciones generales Podemos sí tiene, según las resultados del 24M, opciones de obtener representación. Pero distintas voces llamaban a que se constituyan frentes o plataformas de unidad popular, que tan buen resultado han dado a la izquierda en las pasadas elecciones municipales del 24M.

ACTUALIZACIÓN (13/6/2015): Ciudadanos Burgos ha tratado de minimizar el daño electoral que le hubiera supuesto la abstención en la investidura, que podría haberse advertido como un apoyo más explícito al PP, por parte del electorado que pedía un cambio en la ciudad. Sin embargo, la jugada de Bañeres trataba de distanciarse de las filas conservadoras de las que proceden algunos miembros de Ciudadanos, y se presentaba como candidata a la alcaldía cuando ni siquiera los 4 exiguos concejales de la formación apoyaban tal jugada. Sin embargo, PSOE e Imagina Burgos se negaron a apoyar a una alcaldesa de derechas, y debido a una injusta ley electoral, Javier Lacalle se convertía con 10 votos en alcalde de la capital del Arlanzón, mientras que De la Rosa (PSOE) recibía un total de 13 votos. Al margen quedaba Bañeres, con 3 y la abstención de una de sus concejalas.