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Publicado en Por Esto!

Algunos analistas de la realidad cubana del momento han opinado que la principal impronta a modificar como parte esencial de los cambios y reformas que son imprescindibles para la superación de los problemas y dificultades que se afrontan en la Cuba  de hoy, es la realización de un urgente y profundo cambio de mentalidad; y principalmente, erradicar los métodos de gobernabilidad centralizados y autoritarios en los que la población  solo es un objeto pasivo que debe recibir orientaciones y nunca un sujeto promotor de la economía, la política, la cultura y la sociedad en general. Yo concuerdo con esos criterios y por mi parte añado, que es prioritario también quitarle la preponderancia que ha tenido y tiene la burocracia económica, administrativa y política que como se expresa en un dicho muy popular en Cuba “campea por sus respetos”; o sea hace, deshace, decide, advierte y complica las cosas. Pienso que eso es fundamental para que el país pueda salir adelante. Incluso quiero recordar que el daño que crea la burocracia ha sido señalado en los últimos tempos, en varías ocasiones por el Presidente Raúl Castro en algunos de sus discursos e intervenciones, lo cual constituye un reconocimiento tácito por parte de la Dirección del país al respecto de lo dañino de estas improntas y procedimientos a que me refiero.

La política de Plaza Sitiada que cada día se hace más obsoleta, sobre todo a partir del diálogo con Estados Unidos que todos conocemos, ha determinado y aún determina que se vean en cada nueva relación social a posibles enemigos por todas partes y se pierdan en el olvido a los posibles amigos que siempre van surgiendo y que la buena voluntad y la ética ciudadana nos recomiendan como actitud amistosa, tolerante y de buena educación.

En este orden de pensamiento, la burocracia se especializa en el maltrato a la población con que se relaciona, la que es tratada como posibles enemigos, posibles delincuentes o violadores  de toda norma de educación formal, así como de las normas de convivencia, sentido de pertenencia y de una profusión más de adjetivos; cuando precisamente cada vez que aparece algún caso grave de corrupción se da dentro de las instancias burocráticas y administrativas. Es como lo que sucede con los socorridos “CVP” y cuidadores de los comercios recaudadores de divisas que te exigen el papelito de pago a la salida; en donde por otra parte, te “multan” los precios de las mercancías, te escamotean los vueltos que deberían devolverte, te maltratan y menosprecian. Sucede entonces que cuando por lo general en esas unidades y dependencias comerciales, aparecen faltantes, desfalcos u otras irregularidades  entre los implicados principales se encuentran esos CVP  y  empleados a veces más exigentes con el público. Esto no solo lo estoy afirmando yo, también aparecen destacadamente reflejados en los programas policiacos ejemplarizantes que se transmiten por la Televisión Cubana.

Por otra parte, debo decir que poco se tiene en cuenta la imprescindible necesidad que es propia de todo correcto sentido práctico de la gobernabilidad  y del normal desenvolvimiento de la sociedad en su conjunto para que pueda avanzar sin “sobresaltos producidos artificialmente”, de generar confianza y estabilidad. En este orden de cosas significo algo que considero muy esencial, que deben promover los organismos e instancias globales del Gobierno, de la Administración y de la Economía; muy en especial los organismos y entidades financieras, bancarias y económicas que funcionan a partir de una acción básica encaminada a crear confianza que la incertidumbres y las improntas de ordeno y mando se encargan de diluir en una desconfianza que va en aumento en la medida que esos métodos no cambien. Tener muy en cuenta estas actitudes y procedimientos tan dañinos es crucial  en momentos en que la búsqueda de nuevas inversiones externas constituye una especial prioridad y una urgencia para el desarrollo y la estabilidad del país. Quiero añadir que sobre estas cuestiones tan controvertidas e importantes tengo múltiples informaciones y experiencias  que serían muy extensos relacionar.

Para poder avanzar social, política y económicamente, en mi criterio, es imprescindible frenar las incertidumbres inducidas por la burocracia en su proceder cotidiano, si no se quiere continuar bordeando el precipicio rumbo al caos y la desolación que pueden producirse cuando falten totalmente la confianza y las seguridades para continuar rumbo a un futuro sustentable de paz y prosperidad. Si se analizan los orígenes reales de la diáspora cubana que crece por días, la que tantas angustias crea a la familia en nuestro país, en mi criterio en buena parte están referidos a los procesos de incertidumbres como procedimiento generados por los burócratas autoritarios y centralizadores.

Además considero importante añadir, que si solo se tienen en cuenta el pensamiento y los criterios oficiales así como los que son apologéticos de quienes cumplen las funciones de “alabarderos del pensamiento oficial” al decir del  Ché, y no se nos escucha a los que estamos opinando y criticando con sentido constructivo,  después no podrán decir que nadie les avisó a tiempo de la debacle que tenemos por delante, porque los burócratas continúan haciendo y deshaciendo por su cuenta en una carrera vertiginosa y pienso que hay que desestimarlos y detenerlos por el bien del país y de la Nación cubana en general . Así lo pienso, así lo afirmo con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular,