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Sueño con elefantes cada noche. Entran a mi cama y me cubren los pies. Mis pies que escondo al acostarme por miedo a los ratones. Dicen que los dedos son el goce de los ratones. No solo los ratones circundan mi cuarto. Siento una sombra que persigue mis piernas, mis círculos y cuadrados. Se esconde por miedo, pero a mis elefantes. Me gusta la sombra. Me gustan los ratones.