image_pdfimage_print

ZM: ¿En qué momento se encuentra el arte feminista en España?. ¿Crees que el arte debe abandonar los museos o las luchas vigentes entrar en ellos? ¿Que entiendes tu brevemente por arte queer?

SR: Estas preguntas igualmente requerirían una extensa contestación, que más que ninguna afirmación, debería consistir en un decálogo de las ideas principales que en torno a estos temas estructuran los debates actuales para dar pie a su continuidad reflexiva colectiva. Mis trabajos de doctorado versaron, hace años sobre estos asuntos y hoy en día el debate continúa más abierto que nunca.

La creación y generación de producciones y practicas artísticas, de gestión y pensamiento contemporáneo con claras referencialidades feministas, están en uno de sus mejores momentos, dado el histórico retroceso sufrido en nuestro país en este terreno, nos vamos poniendo al día rápida y eficazmente, con aportaciones e investigaciones muy potentes, al igual que respecto a la generación de espacios independientes dedicados a ello.

No podemos decir lo mismo gestión cultural y artística mas oficial e institucional, que continúa manteniendo una escandalosa grieta de desigualdad respecto al reconocimiento, análisis, muestra y adquisiciones de las creaciones realizadas por destacadas artísticas en la mayoría de nuestros principales Centros de Arte contemporáneo. Contraviniendo constantemente el Artículo 26. La igualdad en el ámbito de la creación y producción artística e intelectual, de la Ley de Igualdad: LEY ORGÁNICA 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.

Como denuncian constantemente desde la asociación MAV, Mujeres en las Artes Visuales. http://www.mav.org.es/ , muy interesante asociación para la visibilización de estos y muchos más datos esclarecedores de la desigualdad de genero en el sistema artístico de nuestro país.

Aunque por supuesto tampoco hay que desactivar la función social que ejercen los museos como difusores del arte y la creación contemporánea, tan necesaria en la formación artística, el “arte vivo” hace mucho que abandonó los museos, o más bien los muesos abandonaron al arte presente, de hecho los “Museos” debieron reconvertirse en las últimas décadas del siglo XX en “Centros de Arte” para ampliar su pacato objetivo histórico de meros contenedores de cultura-objeto-espectáculo, ofrecida a un supuesto publico de muy diferente formación artística y siempre pasivo, para pasar a acoger y apropiarse en muchas ocasiones de la nueva cultura de creación artística formativa, participativa y reivindicativa que se estaba generando lógicamente fuera de sus paredes y muy alejada de programas culturales oficiales. Los museos se vieron obligados a pasar de ser contenedores a receptores de unas dinámicas muy diferentes en los que las fronteras entre público y creadores/as se fusionaban exigiendo cierto empoderamiento cultural. Aún así la institucionalización artística imperante continuó bajo las restricciones de los poderes dominantes y bajo su gestión, por lo que estas prácticas de apoyo a la creación emergente, talleres, experiencias colectivas…etc., se quedan reducidas a meras anécdotas de actividades, dentro de las programaciones expositivas de los grandes Centros de arte contemporáneo de nuestro país. Consecuentemente la proliferación de teorías, prácticas y espacios independientes artísticos, donde se apuesta más por el proyecto y el proceso que por la obra final, más por la colectividad que por la individualidad, más por los discursos críticos y comprometidos que por los complacientes con los poderes tendentes al afianzamiento de una cultura comercial y pasiva del arte-espectáculo, más por la formación, educación y experimentación artística colectiva que por la mera muestra expositiva-espectáculo…etc., proliferarán asentándose en muchos contextos como los verdaderos gestores de las creaciones culturales locales.

Respecto al Arte Queer, como ya analizó en los años 90, Juan Vicente Aliaga en su articulo titulado “¿Existe un arte Queer en España?”, pues claro, siempre ha existido, el interés por ahondar en las represiones e imaginerías sexuales en base a la dicotomía heteropatriarcal, ha sido una constante en el arte a lo largo de la historia y más en los contextos imbuidos de fundamentalismos dictatoriales y religiosos, como el nuestro; otra cosa muy diferente es la concienciación e intencionalidad consciente del análisis crítico de las creaciones artísticas bajo las perspectivas queer y feministas.

El arte y la creación actual como potenciadoras de la visibilización y de las praxis (teorías y prácticas) artísticas, desde el cuestionamiento de los roles de género como una construcción social que configura el sistema más eficaz de control y dominación social, al igual que un cuestionamiento crítico de la heterosexualidad normativa , han sido y continúan constituyendo una eficaz herramienta de experimentación, reflexión y transformación. Al igual que para el resto de luchas sociales, en las que las prácticas artísticas logran generar los mecanismos para acercar y ampliar sus reflexiones y praxis a las realidades circundantes.

Por SR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *