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Nacida en un barrio pobre y una familia nada común, inquieta y lectora voraz, Patti Smith no solo ha demostrado ser una de las rockeras más emblemáticas de su generación sino también una gran escritora y una gran tejedora de recuerdos llenos de humanidad. Una prosista de talla que consigue unas memorias amenas y llenas de retazos de la historia reciente. Una suerte de maga de la escritura y no solo de sus letras que cantaba con voz desgarrada sino también una creadora de una prosa límpida y sincera, mirando hacia atrás con ira pero también un inmenso amor y comprensión.

“Éramos unos niños”, su libro de memorias más extenso, narra de forma original su relación con el célebre fotógrafo Robert Maplethorpe. Sus difíciles comienzos y sus largas décadas de convivencia. Smith fue casi el único nombre femenino destacado e independiente de la llamada “beat generación” estando cerca de Ginberg (Aullido), Burroughs (El almuerzo desnudo) etc. Ambos libros fueron objeto de juicio por obscenidad una palabra que se utilizó luego para definir la obra fotográfica de Maplethorpe en sus gráficas escenas de sexo gay sadomasoquista o desnudos integrales.

El accidentado periplo vital de ambos (juntos y por separado, amigos, colegas y a su manera pareja) esta bien documentado en las páginas de este libro que es también un canto a la belleza dentro de la precariedad y el reflejo de una época. Además del relato intenso de una larga relación de amistad y compañerismo. Aunque ahora se la considera una leyenda viva su trayectoria estuvo marcada por dificultades económicas, problemas serios con la droga (que reflejó en su canción “Heroína”) pero también por un sentido de la autenticidad y el compromiso nada comunes, con una visión nada convencional de la feminidad . Su relación con el famoso fotógrafo -que paso de una posición recatada a retratista gay provocador y de primer orden- esta narrada con cariño, sentido y sensibilidad.

La autora de “Tejiendo sueños” consigue un retrato social variopinto, crispado y dos psicologías complejas. Retrata los sesenta como una época en que creían que podían cambiar estructuras pero la violencia de la derecha institucional se impuso finalmente, dejando a muchos en la cuneta. Convivieron con gente sin techo y también con celebridades de la cultura alternativa del momento. Ambos intentaron vivir al margen pero se implicaron en luchas como la batalla social contra la “Guerra del Vietnam” o la ruptura de modelos artísticos canónicos. Antes de que alcancen la fama ya vemos su faceta e artistas compulsivos y vemos desfilar a algunos de los personajes más destacados de la contracultura de los sesenta y setenta. La relación crece, se deteriora, pero nunca se rompe del todo. Una fusión compleja y cercana a la ayuda mutua ante situaciones adversas en las que ambos conocían los puntos fuertes y débiles del otro y su relación, muchas veces conflictiva, con la sociedad de su tiempo. Se consideraban excluidos pero nunca perdieron la curiosidad y el amor por las artes. y la posibilidad de dar a conocer su obra, una obra que surgía de las entraña. “Éramos unos niños” nos da la voz de una escritora testigo de amor, dolor, rabia pero con una increíble capacidad de lucha, superación y seducción. Smith se define a sí misma como “una chica mala que intentaba ser buena” y a Robert M “como un chico bueno que intentaba ser malo”.

A pesar de los cambios de los sesenta ni al uno ni a la otra les resultó fácil vivir dentro de unos patrones de género todavía muy marcados, sobre todo por sus mayores y por las secuelas de la guerra fría. La pareja creció en medio de la pobreza, la inseguridad y los trabajos precarios antes de ser internacionalmente conocidos en el mundo de la música o la fotografía al desnudo. Aunque la historia ha dado muchas vueltas es un gozo oír la voz desgarrada de esta mujer única, que a pesar de sus condicionamientos socioeconómicos, patriarcales y su situación de precariedad logró ser una artista comprometida con su época. Patti es una de esas viejas rockeras que se han adentrado con éxito en el terreno de la autobiografía o el relato intimista y que no ha abandonado los escenarios para cantar al pasado sin dejar de mirar al futuro.