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Acaba de salir a las librerías una joya sobre teoría y prácticas feministas y queer esa vez de autoras españolas y sin la necesidad del respaldó de gurús de otros lugares. “Feminismos lesbianos y queer”, con el subtítulo de “Representación, visibilidad y políticas” incluye ensayos de Raquel Platero, Gracia Trujillo, Mº Jose Belbel o la propia Briones experta en literatura comparada y cuestiones de género.

Pero además el libro da voz (a través de testimonios y/o entrevistas) a algunas mujeres que encontraron su hogar en el feminismo lesbiano y no siempre están de acuerdo con algunas de las interesantes brechas abiertas por el estallido del sujeto mujer desde Monique Wittig a las transfeministas de aquí o allí.

También se da la palabra a experimentadas activistas que ven retroceder derechos conseguidos tras muchos años de lucha, a las madres lesbianas y a los jóvenes transgénero de mujer a hombre. Briones mezcla artículos largos, más o menos académicos o del ámbito cultural, con otros que son la narración caleidoscópica de décadas de activismo lesbiano dentro y fuera de partidos políticos o incluso del propio movimiento feminista, con sus divisiones y alianzas. En este sentido lo queer ha visibilizado a las lesbianas precarias, a las personas trans, a las mujeres con diversidad funcional o migrantes que vuelven a tomar la voz en un libro que se mueve entre la academia y la lucha cotidiana por conquistar espacios y visibilizar la sexualidad lesbiana en diversos lugares del estado español. Estamos pues ante un volumen extenso pero polifónico donde se combina el análisis cultural con las nuevas o no tan nuevas metas políticas y personales de las mujeres desde la transición a la democracia. Algunas autoras denuncian la masculinización de los discursos académicos otras reivindican espacios de encuentro y solidaridad y otras buscan repuestas eficaces a la revolución conservadora representada por gente como Gallardón o Cifuentes en cuestiones como los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a la libre elección o la maternidad lesbiana recortada en la Comunidad de Madrid. Editado por Plaza y Valdés lleno de discursos que se complementan o se contradicen con fluidez Briones tras su ensayo homenaje a Monique Wittig en el también colectivo “Las lesbianas (no somos) mujeres” trata de acercar posturas y facilitar la discusión provechosa entre diversas generaciones y experiencias vitales que han determinado una conciencia feminista, lesbiana, queer o transfeministas en todas las mujeres Que un libro así, a la vez riguroso y combativo (haciéndose eco de luchas no tan lejanas) no sea posible en otras universidades españolas es sintomático de este retroceso que las autoras intentan combatir con sus experiencias y nuevas brechas abiertas por elementos que a la vez que nos limita nos dan nuevos espacios de posibilidad y creación.

Un libro que no gustará ni a la academia masculinista ni al feminismo institucionalizado pero que va dirigido a nuevas generaciones ávidas de leer sobre el ayer, el hoy y el futuro de la diversidad sexual por estos lares. Sin diluirse nunca en la asepsia académica el libro coordinado por Briones da voz a algunas de las personas en activo más lúcidas de las nuevas políticas en un país tomado por la derecha y con coletazos visibles de machismo y pereza mental.