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La Audiencia avala juzgar por homicidio “doloso” y no por homicidio imprudente a los Mossos que redujeron al comerciante, vecino del Raval, Juan Andrés Benítez. Juan Andrés Benítez Álvarez, empresario, vecino del Raval, gay, políglota, monitor de culturismo, amante del arte y de la historia antigua, admirador de David Bowie, sencillo, cercano, risueño y con gran sentido del humor, gran conversador, jugador de baloncesto, amante de los animales, cofundador de la asociación LGTB Acegal, emprendedor, emigrante andaluz, 1.63 de estatura… Aprovecho estas líneas para dar las gracias una vez más a los valientes vecinos del Carrer de la Aurora en el barrio del Raval, ya que sin la aportación de sus videos y testimonios, posiblemente hubiese sido muy difícil visibilizar este dolorosísimo suceso; lo que para una gran mayoría cada vez más amplia, no es un caso aislado dentro de las políticas de seguridad ciudadana.

Gracias a todas y cada una de las personas y/o entidades que a través de su esfuerzo, por muy pequeño que parezca, han hecho que estos granitos de arena hayan sumado ¡tanto! en la construcción y consolidación de esta montaña de solidaridad. Especialmente a Rereguarda en Moviment, al Lokal y la Asamblea del Raval, al Fagc y a Gais positius, y por ende a todos los movimientos sociales, vecinales y de índole LGTB que iniciaron este proceso de defensa a través de la acusación popular. Gracias también especialmente a la aportación femenina de dos grandes mujeres: Laia Serra, abogada de la acusación popular y a Eva Moltó, jueza instructora. No olvidamos la ausencia de respuestas “decentes” desde la esfera de mandatarios políticos, y personalmente, me gustaría agradecer la solidaridad y el apoyo de aquellas personas y partidos que han sabido posicionarse al servicio de los vecinos y vecinas, víctimas de la constante falta de respeto a los Derechos Humanos, entendiendo que se está en política como servidor público. Las confluencias, sinergias y “Koinés” que la defensa de la muerte de Juan Andrés Benítez a través de la acusación popular han ido generando y la respuesta social, cargarán de valor simbólico y justicia social el juicio. Juicio de jurado (jurado popular), que esperamos desde hace 18 meses.

La figura de Juan Andrés se suma así, a uno más de los ejemplos de lucha vehiculados a través de la defensa de los Derechos Humanos. El caso de Ester Quintana, el de Bertrán Cazorla, el del armenio Alik, el de Yassir en el Vendrell, el de Pedro Álvarez, el de Idrissa, el del sufrimiento de la madre de Rodrigo Lanza, el de Can Vies, el de los encausados por el Parlament…el de Patricia, Patricia Heras… La justicia si se quiere, se puede obtener, se debe obtener.

Juan Andrés Benítez está muerto porque un grupo de Mossos de Esquadra lo intentaron reducir el 5 de Octubre de 2013 mediante un placaje que aunque ellos quieran considerarlo “praxis policial” a los ojos de la ciudadanía fue una violenta paliza innecesaria, que ningún político responsable de la seguridad ciudadana ha sabido justificar. Indecente, políticamente hablando, el silencio de Mercé Homs regidora del barrio donde ocurrieron los hechos, indecente la “no” respuesta de Xavier Trías, su mirar a otro lado, su postura de no ofrecerse jamás al diálogo con su familiares o amigos, indecente la postura adoptada por Ramón Espadaler, minimizando una actuación tan sumamente grave, …no hablo ya del comisario Trapero, de la actuación del sindicato de policías, y celebro la dimisión de Manel Prat, absolutamente necesaria, junto a la de Puig por el caso de Ester.

La muerte de Juan Andrés se enmarca en un conjunto de prácticas de represión sobre la ciudadanía. Se enmarca en la trastienda de una ciudad que se vende como Smart city al turismo de lujo, mientras vende sus barrios olvidando el bienestar de sus vecinos y vecinas a los que realmente no escucha ni atiende, ejerciendo la política del miedo y la represión sin medida contra la protesta social…pero los vecinos, vecinos valientes, esta vez grabaron. Y quizás, para los “no vecinos” como los de “gent de Ciutat morta” quede claro que la cárcel no devolverá la vida ni a Juan Andrés ni a Patri, ni tan siquiera una búsqueda de “culpables” como brazos ejecutores, porque no es una manzana, es toda la cesta podrida.

Es, esa cesta llena de responsables políticos, que siempre salen impunes ante casos de brutalidad policial, defensores de un sistema que no funciona. Que acaba con la vida. Que acaba matando. Cada día 5 desde hace 18 meses en el carrer Aurora hemos encendido velas a Juan Andrés, en su memoria, para homenajear el concepto de JUSTICIA porque creemos en ella escrita en mayúsculas, el concepto de amistad porque sabemos de ella, el de implicación política, porque consideramos que podemos vivir en otro modelo de sociedad, como respuesta a lo que personalmente consideré desde el primer momento que Juan Andrés Benítez, ( y aún a día de hoy) nos está preguntando a todos: ¿en qué modelo de barrio, de ciudad, de sociedad, de mundo, queremos vivir, si en uno solidario, o en uno que deja abandonados en la estacada a aquellos que muestran signos de debilidad o diferencia condenándolos al olvido de sus personas y de sus historias? ¡Prou Brutalitat, prou impunitat! ¡Stop Homofobia! Te esperamos el día 5, en el Carrer Aurora, donde la muerte se ha transformado en vida, alegría y creatividad en el Ágora Juan Andrés Benítez. Querido Juan Andrés: Sevilla está llena de azahar estos días…y Barcelona… de Dignidad.

Gerardo Ariza , miembro de la campaña #justiciajuanandres