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Cuando de tu boca nazcan flores

y no escorpiones que se muerden la cola,

Habrá merecido la pena

Todo este grito que vive atrincherado

En una de las tantas extrañas entrañas

Que desde mi cuerpo adoran al tuyo sin permiso.

Yo las digo que no,

Que no vales la pena.

Y ellas se apuestan tus intenciones

Al cielo más alto.

Una idea en “No me puntúes y finales”

  • Como poeta, me es imposible escribir cada verso comenzándolo con mayúscula; sé que eso es lo correcto pero, las reglas del uso de mayúsculas en mi mente ganan y le corrijo a mi computadora.
    ¿Será por esto que sólo he ganado en un certamen de poemas?

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