Nuestros propios soles

¿Cómo acceder
al tiempo
en precario,
si pendemos sobre la roca
por donde trepan
las desoladoras
sombras
caníbales?

¿Cómo esenciar
nuestras luces
con las soleadas alboradas
sino es danzando
con las palabras,
sino es respondiéndolas
con rabia,
atacando
reaccionando
continuamente
a cada rato,
pero
también,
sonriendo
nuestros propios soles?

A cada uno de sus punzadas
luz derramándose
por los cráteres
de los astros,
pero
también,
baile
desacompasado
desreglado
desavenido
y tan dichoso
de nosotros
tan lleno
de nuestra alegría.