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De una vez por todas las que no fuimos
hablemos de lo nuestro.
Ésta bombona de oxígeno juro que muere por que la respire otro.
No hay aire,
y tú no me quedas para respirarte.

Serás más débil cuando te haga saber mis intenciones.
Quiero que volemos el mundo,
esta vez contigo dentro.
Yo he decidido salvarme de tanta hipocresía barata
y tus restos de mierda que graviten fuera de la atmósfera.

De pequeña solo odiaba la indiferencia.
Ahora te quiero y sigo odiándola
y odiándome por ello
y odiándote por eso.

A la mierda mis poemas,
como vuelvas al pasado a rescatarme
voy a acabar contigo como el otoño acaba con las hojas de los árboles.
Desnuda,
en tu cama,
esperando infielmente a que venga el invierno a jodernos de frio.

No hay manera de resolver tus acertijos
pero tú puedes probar con el mío.

“Que te den más de lo mismo y no te quiten nada.
Que te den más de lo mismo.
Que te den más.
Que te den.”