image_pdfimage_print

Se necesita a alguien cuya edad

esté comprendida entre la vida y la muerte,

con ganas de cambiar el mundo

en cualquiera de los dos lados.

Se necesita alguien que trabaje

doce horas al día, extras aparte,

sin más vacaciones que cuando se acuesta.

El trabajo consiste en no dejar

ni un músculo

sin la inercia del movimiento inconsciente,

en buscar el equilibrio

sin dejar de buscar en el intento.

Turno partido de mañana y de tartarde y de mañana,

buena presencia y rapidez de aprendizaje.

Por lo menos un año de experiencia en nada.

Desconocimientos básicos de la vida en general,

capacidad de realizar apuestas

con cinta aislante negra en los pupilas.

¿Qué ofrecemos nosotros?

un entorno donde nunca sabrás

qué hacer

pero sí por dónde empezarlo.

El salario es a convenir entre

incertidumbre y certeza puntual.

Interesados escriban a la juventud

que tampoco sabe muy bien

donde caerse viva

sin pensar en tener que levantarse nunca.