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El lado oscuro del mundo universitario

Cristina Monteoliva reseña la novela de Víctor Atobas, La trampa de Tánatos, en La Orilla de las Letras.

LEER EN LA ORILLA DE LAS LETRAS

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Acerca de “La trampa de Tánatos”

La trampa de Tánatos conduce al lector a través de un mundo distópico en el que las tendencias más perjudiciales de nuestro presente se han proyectado hacia el futuro.


Recientemente asistimos a un boom del género distópico, tanto en el cine como en la literatura. Tras Manifiesto ni-ni (2013), obra en la que proponía una reapropiación subversiva del término ni-ni, el escritor burgalés Víctor Atobas regresa a la narrativa con La trampa de Tánatos, una distopía universitaria ambientada en un mundo violento y deshumanizado, en el que los seres humanos se han convertido en seguidores del culto a la muerte y se limitan a alimentar con sus energías al propio sistema de la destrucción.

En la novela, España es representada como un gran campo dividido en tres unidades, una para clase social. El Estado aparece figurado como la Institución, regida por los mandamases, quienes se han involucrado en diversos crímenes a lo largo de la historia. Un día desaparece una adorable pareja de estudiantes, Carmen y Sito. Algunos de sus compañeros, como Marcos, Keylor y Liliana, integrantes de la organización vanguardista conocida como Frente Antiprostitución, culparán a un profesor cercano a los mandamases de las desapariciones y decidirán tomarse la justicia por su mano.

En La trampa de Tánatos, la muerte sale a la escena y cobra el mayor protagonismo. Pero no se trata de la muerte real, física, sino de la muerte simbólica como destierro del tiempo presente, como desierto helado y congelación del Yo. En la obra, el lector se verá inmenso en una potente alegoría de la muerte en vida, una sátira donde abunda el humor negro y aparece también la fantasía.

Tánatos tratará de someter a los pobres y desvalidos humanos, mientras que su enemigo, Eros, se transformará en flores y mariposas para así espolear memoria y poesía de lo humano.

¿Los jóvenes caerán en las trampas, o se dejarán asombrar por las mariposas? ¿Acaso Ernesto llegará a entender por qué sufre tanto, y logrará cambiar el rumbo de su vida? ¿Marcos, Keylor y Liliana conseguirán rescatar a sus compañeros?

FECHA DE LANZAMIENTO, PRECIO Y DISTRIBUCIÓN


La obra será editada por Zoozobra Magazine, el proyecto que Víctor Atobas cofundó en 2014, y en el que vienen publicándose algunos de sus trabajos acerca de la literatura y el pensamiento utópicos. Sara Barreiro ha sido la encargada del diseño artístico y editorial de la obra, que contará con una cuidada edición. La novela ha sido revisada por Elvira Navarro y será prologada por el escritor y filósofo Sergio Antoranz López. En lo referente a la fecha estimada de lanzamiento, se ha fijado para el 31 de marzo de 2020, a un precio de 14€. La obra se podrá adquirir en la web de Zoozobra a través del sistema seguro de pago contra reembolso, así como en un serie de librerías físicas – que se anunciará próximamente-.




¡No a Tánatos!

─ Johnny, escucha; tienes que ser una buena persona ─ dijo Tánatos.
─ No quiero ─ respondió el chiquillo al que el mismísimo Chuck Berry dedicó una canción.
─ Qué va a pensar la gente si te ve con esa pinta de vago y maleante, eh, dímelo tú. Esa imagen que das de ti a los demás es lo más importante porque es lo primero que le entra a la gente por los ojos; piensa sino en esta misma ciudad donde vives, en Burgos, el arco de San Gil es un ojo…
─ Yo no doy ninguna imagen…
─ El hoyo del Crucero es un ojo hundido en su cuenca, el cerro del Castillo es una montaña de ojipláticos señores juzgándote en esta dura competición que es la vida; esa esquina de Laín Calvo es el filo de su cuchillo y él te cortará y tu sangre se derramará cerca de Fernán González y tu destino quedará atado las manos largas de San Francisco. Escúchame de una vez; go, Jonny, go, vamos, vete de una puta vez a producir para que así no estés todo el rato pensando, erre que erre, que si te enamoraste perdidamente aquí, allá y acullá, que si Eros no quiere el trabajo enajenado, que si llevas diez putos años escribiendo novelas, ensayos, poemarios y artículos y que eso debiera considerarse como un trabajo cuando lo único que consigues es hacer el ridículo no sólo ante nuestros vecinos jueces sino sobre todo ante ti y como sabes el ridículo en un mundo tan pequeño como este, en fin, y lo peor es que no eres consciente de que tu responsabilidad es ser responsable como esclavo, a ver perdona hoy estoy es-pesa-do, tú obligación es ir contra tu deseo y esto se entiende en que no todo el mundo puede ir desatando a su Eros interior porque en fin, ya sabes, la civilización se iría al garete y entonces qué sería de nosotros; tú te dedicas a hacer el vago y a fumar flores amarillentas y resecas mientas recitas como un poseso a esos poetas de nombres perdidos y oscuras intenciones, te quedas ahí pasmado y te dan escalofríos azules y se te eriza la piel como hierba fresca y yo no sé cómo decirte que las personas tenéis que haceros responsables; tenéis obligaciones para con vosotras eso para empezar y luego con otras personas y sí, ahora empezarás a decirme que si ya has trabajado y no has podido soportarlo pero eso ha sido porque no has querido soportarlo. Explícamelo, y no vale salirse por la Tangente… no, majo, no, quieto ahí un momento.
─ Que te jodan tío. Me estás dando mal rollito; ahí te quedas, me voy a las Fuentes Blancas a sumergirme un poco en esas intenciones oscuras que dices… ─ Johnny se puso a gesticular sacando la lengua, haciendo ruidos graciosos.
─ Ya me sé el discursito de que eres un vago porque la gente poderosa, la mala gente como el Pozo ese del que siempre hablas, quería que tú disfrutaras prostituyéndote y compitiendo a machetazo limpio para ganar unas cuantas moneditas de chocolate, pero qué quieres, el mundo funciona así, que eres un niñato, la vida no se puede separar del sistema a ver si te enteras que eso lo tiene escrito Habermas…
─ Yo a Habermas me lo paso por el forro de los cojones.
─ Ya claro tú te pasas por el forro a Habermas verdad que sí, y encima te quedas tan ancho después de soltarlo, a ver… Eros no puede bajar la tierra prometida aquí, a este Burgos donde apenas hay oportunidades y menos para un vago y maleante como tú… Johnny, Johnny, tienes que aceptar tus responsabilidades de esclavo.

Pero Johnny no quería escuchar a Tánatos y soñaba con darle una paliza ayudado por sus amigos resacosos. El joven se iba a Fuentes Blancas y se quedaba allí leyendo y escribiendo poesía mientras la piel se le iba erizando como las agujas de pino que se asomaban entre los brazos y dedos verdes del bosque. El viento soplaba como la colada colgada en la terraza. Tras dejar el libro, él sabía que saldría del cobijo del bosque y de los versos de los poetas, sabía que conduciría por la ronda y Gamonal y que Tánatos y su amigo Capital volverían a hablarle más tarde o más temprano. Tendría que volver a luchar y buscar la ruta de fuga. Y estaba decidido a hacerlo, pues Eros le susurraba sus placenteros versos al oído.

 

 

 

 




El reverso de la moneda

Imagen por Martín R.

Incapaz de moverme,
sujetado a los anclajes sumergidos
clavados en lodo de ayer.
Hoy: más infierno.

Las lenguas de fuego
desprendiendo los rostros no expresados,
escondidos en las mascaradas:
reuniones, fiestas. Funerales
que enterraban vidas falseadas,
sueños truncados, robadas fantasías
de la guinda roja.

-Justo antes de proponértelo:
Vámonos a lo oscuro,
entera voy a devorarte.
Cállate: lo ordena un juez de barro -.

El mundano curso
(represión mundana)
trampea con la moneda
ya revuelta;
en un cara, la faz de Thánatos,
y el reverso, enjaulado Eros.