Amazon como utopía: acerca de la tensión entre producción y distribución

 

¿Quién de nosotros no se ha sentido, en alguna ocasión, un poco culpable por comprar en Amazon? Bajos salarios, violación de derechos sindicales, venta de datos personales de los clientes, destrucción del pequeño comercio. Sin embargo, lo que pretendemos con este artículo es aunar esas críticas negativas con la perspectiva positiva o esperanzadora, para tratar de captar las formas de emergencia del futuro utópico.

 

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Historia del apocalipsis: de Joaquín de Fiore al coronavirus

La decadencia del mundo, su destrucción, aparece como esperanza de renovación en los discursos apocalípticos del coronavirus. Esta pandemia está sirviendo para mostrar que no todo está perdido en cuanto al futuro de la vida sobre la tierra.

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Reseña de la charla-debate “¿Qué pasa con el nuevo bulevar de Gamonal?”

Publicado conjuntamente en Diario de Vurgos y Zoozobra Magazine.

 

 

Ir a Gamonal siempre me produce una sensación agradable, dado que un lazo me une a sus calles, a sus símbolos, a sus activistas infatigables; allí resulta muy sencillo recordar buenos momentos; antiguas novias, amigos, colegas, compañeros que llevan veinte años dando guerra y a quienes admiro. Gamonal es un mapa de sentimientos, al igual que el escenario de la utopía en esta ciudad. Si entendemos la religión en el sentido de aquello que vuelve a unir a los hombres, el barrio es casi un espacio religioso, pues en el resto de la ciudad resulta mucho más complicado volver a ligarse al otro. El centro se ha convertido en un espacio de compras, en un espacio basura siempre mantenido, reformado y modernizado para los turistas y para la propia escenificación de la ciudad y de su historia. Además de a los turistas, el centro ha sido entregado a los intereses del comercio, es decir, el deseo se ha organizado específicamente bajo la forma del consumismo.

Pero en Gamonal hay espacios y comunidades de deseo diferentes. Poco antes de llegar al CSR, habiendo dado un rodeo por la Antigua – donde me sorprendí de ver a varios grupos de jóvenesadvertí que los compañeros habían vuelto a pintar el costado del edifico después de que unos nazis atacaran el antiguo mural, y pensé en por qué demonios a estos últimos les molestaba tanto un espacio así en el barrio, y deduje que, más que el movimiento social en sí, que también, lo que en mayor medida había molestado a los nazis era el amor, sí, nuestro amor, el hecho de que contemos con un espacio así para seguir tejiendo vínculos amorosos y fraternales.

Luego estuve hablando con un amigo, que se había quedado a la salida del CSR y bromeaba sobre la posibilidad de que, al ausentarse tan sólo unos minutos, vinieran los pitufos a darle gusto a los nazis y cerraran nuestro espacio. Los compañeros iban llegando después de haber estado protestando contra la apertura de una nueva casa de apuestas en Eladio Perlado. Algunos debían marcharse a currar y bromeaban sobre la posibilidad de pedir un permiso repentino, mientras otros iban bajando por las escaleras.

Durante mi intervención estuve desgranando algunas de las ideas que había bosquejado en los artículos de la antología ¿Qué pasa con el bulevar de Gamonal? , sobre todo hablé acerca de la necesidad de escapar del urbanismo capitalista, un urbanismo depredado por la arquitectura en tanto el estudio de las relaciones con nuestro entorno se habían supeditado a las lógicas de la especulación y a la proyección del capital sobre el espacio – reproduciendo las desigualdades sociales-. Sólo había estudio de espacios concretos, partiendo de los axiomas del capital; el centro como espacio basura, el bulevar para sacar tajada con la especulación habiéndose abandonado previamente esa zona de calle Vitoria. La arquitectura se había comido al urbanismo, y por eso había que inventar un nuevo urbanismo, que no consistía en una propuesta cerrada que Kolhass se hubiera inventado, sino que es algo que ya habían intuido los más veteranos activistas del movimiento vecinal; el deseo colectivo de un barrio y una ciudad de vecinos libres e iguales, expresado en el antiguo pueblo de Gamonal a través de las imágenes de Dios en la tierra, y posteriormente en las luchas de los movimientos obrero y vecinal. Propuse que, en el campo urbano, llamáramos a ese deseo urbanismo colectivo.

Referí el hecho de que Antonio Fernández Santos había tratado de desacreditar la propuesta del urbanismo colectivo, en la que los arquitectos y urbanistas pasarían a someterse a la voluntad popular, desligándose así de la lógica de la especulación y de los técnicos que prestan sus títulos de expertos para negar la voz del pueblo, tal y como ocurrió en los casos de Plaza Vega y San Esteban. Pero los vecinos no debemos ser expertos. Mientras el barrio sigue deteriorándose, sólo los vecinos, quienes sufrimos con nuestros cuerpos y nuestras mentes la desigualdad social reproducida a través del espacio, la falta de servicios públicos y de vivienda, sólo nosotros podemos planificar el futuro del barrio, porque la alternativa es que el mercado siga devorando Gamonal con las casas de apuestas, con la destrucción de nuestra memoria – el pueblo antiguo-, siga expulsando a los jóvenes y generando tanto dolor. Si los poderosos tienen sus planes de futuro, también nosotros debemos planificar nuestro futuro. Y quizás una manera de empezar a hacerlo sería parando el bulevar de Gamonal, abrir un proceso de deliberación en el barrio, y emplear los millones de euros que habrían sido destinados en tal operación urbanística en un proyecto que consideráramos necesario en nuestras vidas cotidianas.

Tras mi intervención ocurrió algo curioso, que me llenó de alegría, y es que los ponentes – mi amigo y yo- dejamos en seguida de ser los centros del discurso, para que este pasara a ser colectivo siguiendo una lógica asamblearia – que Deleuze llamaría rizomática-. Un vecino intervenía sobre un tema, otro respondía muchas veces sin pedir palabra, espontáneamente, recogía su idea e introducía un matiz o una discrepancia, para que el siguiente vecino incorporara su punto de vista o volviera de nuevo a cambiar de idea; sin que los ponentes interviniéramos, el deseo iba variando en intensidad, un sentimiento se traspasaba claramente al vecino que hablaría después, pero muchas veces ese afecto regresaba variado en tono e intensidad. Salieron a la palestra proyectos alternativos de bulevar, problemas en distintos espacio del barrio, antiguas aplicaciones de eso que hemos llamado urbanismo colectivo, diversas ideas, como la propuesta de unir la lucha contra el bulevar con la lucha por otros espacios – como el de Artillería-.

Y es que la mente colectiva piensa mejor que la individual, escapando del secuestro del debate que han intentado perpetrar los medios de comunicación locales. ¿Cómo quieres que se empleen – que empleemos- los millones de euros del nuevo bulevar? Pero para responder a esta pregunta, antes debemos detener el nuevo intento de las élites de imponer el bulevar de la especulación, que es su proyecto de futuro, pero no el nuestro.




[Charla-debate] “¿Qué pasa con el nuevo bulevar de Gamonal?” en el marco de las I Jornadas Urbanismo y Conflicto Social

El próximo 14 de febrero (20h), en un espacio de urbanismo colectivo como el CSR de Gamonal, en el que los vecinos podemos reestructurar y redistribuir el espacio, proponiendo nuevos usos a partir de nuestras necesidades, estáis invitados a la charla del escritor y editor de Zoozobra Magazine, Víctor Atobas, quien llevará a cabo una intervención con la intención de animar el posterior debate sobre la manera de afrontar los planes especulativos de los poderosos y sus mayordomos, quienes continúan entregando el barrio al mercado mientras Gamonal sigue deteriorándose.

La sesión se engloba en el marco de las I Jornadas Urbanismo y Conflicto Social que se celebrarán en el CSR.

Las jornadas continuarán el 21 de febrero (20h), con la charla-debate titulada “Abordar la okupación desde la Geografía: articulación social y patrimonio. La situación de Valladolid (1979-2019)”, a cargo de Pablo González.




Publicación de la antología: “¿Qué pasa con el nuevo bulevar de Gamonal? Una propuesta por el urbanismo colectivo”

Zoozobra Magazine, en colaboración con Diario de Vurgos, publica la antología titulada ¿Qué pasa con el nuevo bulevar de Gamonal? Una propuesta por el urbanismo colectivo. La antología reúne los artículos del escritor burgalés Víctor Atobas referentes al nuevo intento de los poderosos y sus mayordomos de imponer su plan de futuro en el barrio de Gamonal, entregando el barrio a los intereses de la especulación y el comercio – es decir, al mercado, al urbanismo capitalista- mientras Gamonal sigue deteriorándose y los vecinos seguimos sufriendo la desigualdad social reproducida a través del espacio.

La antología sugiere al lector rastrear el recorrido del debate público, que se llevó a cabo en las redes sociales después de que los medios de la ciudad, especialmente Diario de Burgos, trataran de secuestrar el debate, manipulando y restringiendo la información con la intención de que no se produjera polémica alguna. Finalmente, la polémica llegó con cientos de mensajes contrarios al bulevar en las redes sociales, aunque también hubo multitud de vecinos que manifestaron que en el debate sólo se criticaba y no se proponía. Poco después el debate se centraría en la propuesta del urbanismo colectivo, en el que los arquitectos y urbanistas se limitarían a aplicar la voluntad popular, transformando esta en espacio, para que así los vecinos podamos planificar nuestro futuro.

La antología es gratuita.

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La presentación tendrá lugar el 14 de febrero a las 20h en un espacio de urbanismo colectivo como el Centro Social Recuperado (CSR) de Gamonal, durante la primera sesión de las Jornadas Urbanismo y Conflicto Social.

 




La Caravana Feminista llega a Barcelona reclamando “libertad y dignidad”

Imagen por Caravana Feminista (FB)

Publicado en Cuartopoder

Hacía un par de meses que no traíamos información de la Caravana Feminista que desde marzo recorre Europa trabajando con mujeres, asociaciones o cooperativas los contenidos de los cuatro ámbitos de su lucha: el bien común y la soberanía alimentaria; la paz y desmilitarización; el trabajo de las mujeres; la violencia hacia las mujeres.

Charlas, manifestaciones, reuniones en la calle, en locales okupados, en universidades, han congregado a miles de mujeres desde Antioquía a París, pasando por las principales ciudades del centro y sur de Europa. Ahora llega desde Francia, para recorrer el norte peninsular, antes de adentrarse en Portugal para finalizar en Lisboa.

En Marsella, parada previa a Barcelona, se ha celebrado un gran Encuentro Mediterráneo contra los extremismos, con presencia de mujeres de los países de la cuenca -Argelia, Grecia, Líbano, Turquía, Palestina, Francia, España, Portugal, Italia, Túnez o Israel-, continuación de una actividad con la escritora  y feminista iraní Chalha Chafiq, y de la Marcha por la Paz.

Horas antes de la cita catalana con las urnas, las mujeres de la Marcha Mundial se dan cita en Barcelona, el 25 de septiembre, bajo el lema “Vidas dignas, libres de patriarcado y capitalismo” con una bicicletada feminista contra el TTIP, a la que seguirá un acto en Terrasa sobre soberanía alimentaria, que es la reivindicación central de esta acción internacional.

De Catalunya irán a Navarra y el País Vasco, donde celebrarán actividades hasta el día 4 de octubre bajo el lema: Nuestros cuerpos, nuestros territorios. Aunque tenían previsto parar en Asturias, al final sólo se hará una actividad en Gijón el día 5, camino de Galicia, donde la Caravana tiene actos previstos hasta el día 12, la mayoría de ellos en pequeñas ciudades agrícolas,  con actividades relacionadas con la soberanía alimentaria, la agricultura ecológica, los canales de distribución, etc. No será hasta llegar a Vigo cuando se incorpore la denuncia del TTIP y la violencia de género, junto con la vindicación de derechos reproductivos.

De Galicia partirá a Portugal, cruzando el Miño, camino de Porto, Coimbra, Viseu y Lisboa, donde se clausurará el sábado 17 de octubre. Los actos de cierre de la Caravana Feminista (formulario de inscripción para participar en los actos) y esta 4ª Acción Internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres, bajo el lema “Cuerpo y Territorio”, estarán centrados en la agenda de la Caravana: Violencia de género, acoso sexual, Pobreza, Ocupación del espacio público, Soberanía alimentaria, Feminismos negros, Habitabilidad y Derecho a la ciudad, Trabajo remunerado y no remunerado y Privatización de los cuidados; Racismo, Migraciones; Discriminación LGTBI; Arte y feminismos…

La Caravana Internacional se ha caracterizado por dar luz a contenidos que no suelen ser parte de la reivindicación feminista, como la soberanía alimentaria, pero también ha destacado la osadía de entrar en terrenos vetados para la lucha de las mujeres, como Kurdistán, donde homenajearon a las mujeres que luchan contra el ISIS.

Otra característica es la presencia en la calle, con manifestaciones, actividades en las plazas y en los parques, buscando la visibilidad de la lucha de las mujeres, y el acercamiento de la ciudadanía que no acude a espacios cerrados. Sin duda, es la calle el espacio a reivindicar, aún hoy, en las ciudades del norte y del sur de Europa, del Este y del Oeste, porque la calle sigue siendo zona insegura, donde no circulan con libertad los derechos de las mujeres. Y habrá que seguir okupándola, “hasta que todas seamos libres”.