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Por Toni Martínez

La Marea

Uno de cada tres españoles respira aire contaminado calificado como “ilegal” según la legislación europea. Además, la mitad de la superficie del territorio está expuesta a estos niveles inaceptables de contaminación del ambiente, tal y como sostiene un informe presentado este martes por Ecologistas en Acción.

Esta organización ha elaborado el documento a partir de la información recopilada en 702 estaciones de control. Las conclusiones que se extraen cada año “son muy preocupantes”, como asegura Juan Bárcena, coordinador de calidad de aire de Ecologistas en Acción.

“Nueve de cada diez españoles respiran aire contaminado superior a los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, recuerda Bárcena. Este experto asegura que estas situaciones terminan en expedientes abiertos a España, como el que inició la UE la semana pasada por exceso de nitrógeno y que, a su juicio, “terminará con una cuantiosa multa”.

Ecologistas en Acción ha analizado la situación de cuatro componentes contaminantes: partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono troposférico y dióxido de azufre. Las partículas en suspensión afectan sobre todo a Las Palmas de Gran Canaria, donde se ha superado los límites legales. Además, en la mitad del territorio español los niveles superan las recomendaciones de la OMS.

En el caso del dióxido de nitrógeno, las zonas más afectadas son las áreas metropolitanas de Madrid, Barcelona, Murcia, Valencia y Granada. Estas cinco capitales superan el límite legal desde el año 2010 por el problema del exceso de tráfico que soportan.

El ozono troposférico, u ozono malo, es el que afecta a más población y el que tiene una repercusión sanitaria más importante. También afecta a la vegetación, sobre todo en el sur del país y en la costa mediterránea.

Finalmente, la contaminación por dióxido de azufre se ha reducido en los últimos años ,y ha quedado relegada a la quema de carbón y petróleo sobre todo en el norte del país y en zonas donde se concentran las centrales térmicas.

Según la Comisión Europea, cada año se registran cerca de 27.000 muertes prematuras en el Estado español por afecciones derivadas de la contaminación del aire. Los costes sanitarios por este problema suponen unos 46.000 millones de euros, según un estudio de la OMS.

Juan Bárcena recuerda que las administraciones públicas están obligadas a implementar planes para la reducción de la contaminación cuando ésta supera los límites establecidos. “Muchas veces no se hacen o son poco efectivos porque no se toman medidas estructurales que deben pasar por el principal problema, que es el tráfico rodado en las ciudades”, se lamenta.