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Sara Barreiro: Como introducción, ¿cómo y cuándo fue tu primer contacto con el arte del circo? 

Almudena Carretero: Mi primer contacto con el mundo circense fue en los talleres de Telas Aéreas, Equilibrios y Portés Acrobáticos de la Universidad de León, ya hace 7 años.

S.B:  ¿Siempre has tenido claro que querías dedicarte a ser artista de circo o en algún momento tuviste dudas? ¿Podrías contarnos cómo aprendiste el oficio y qué estudios has realizado?

A.C: La verdad es que no… Yo estudié para ser profesora de Educación Física. En el último año de carrera fui admitida en la Escuela Nacional de Artes del Circo en París y decidí irme y compaginar tanto los estudios universitarios como la Escuela de Circo. Allí es donde me di cuenta de lo que quería hacer. El estar inmersa en una carpa de circo me llenaba y, lo que antes fuera un hobby, se convirtió en mi profesión. En la Escuela pude trabajar disciplinas que en España no hubiera podido hacer, cada día aprendía una cosa nueva y eso me enganchaba. Me especialicé como ágil de cuadro coreano y cuadro aéreo.

S.B: Este camino no ha tenido que ser fácil, ¿has tenido que competir mucho en este mundillo? 

A.C: Para entrar en la Escuela de Circo en París, por ejemplo, pasé por un montón de pruebas en Francia, divididas en distintas fases. Como yo había mucha gente de todo el mundo que quería entrar, con suerte y trabajo conseguí ser una de ellas.

S.B: ¿Qué has tenido que sacrificar para llegar a dónde has llegado? ¿Te arrepientes de algo de lo que hayas o no hayas hecho? 

 A.C: Desde mi punto de vista, nada, todo ha sido porque he querido. Estas lejos de tu familia y amigos pero al mismo tiempo viajas y conoces mundo haciendo lo que más te gusta. No creo que mi familia me sienta tan lejos, viven de lejos cada lugar en el que estoy y todo lo que hago a nivel artístico.

No me arrepiento de nada de lo que he hecho o no he llegado a hacer.

S.B: En Burgos, la ciudad donde naciste y te criaste, ¿cómo valoras la situación de este arte aquí?  

A.C: Creo que con el tiempo se dará a conocer un poco más, creo que no se invierte lo suficiente y no se le da la suficiente importancia, como arte no es el más conocido. Para eso tiene que haber más  espacios, más oportunidades y alguien que lo mueva de verdad.

S.B: Si te ofrecieran trabajar en Burgos como artista de circo, ¿te quedarías? 

A.C: Dependería del trabajo. Mi proyecto de futuro personal consistiría en montar una Escuela de Circo,  y me gustaría cumplirlo en Burgos, pero para eso tengo que irme fuera a trabajar, si no jamás podría conseguirlo. Burgos es una ciudad con mucho talento. Contamos con un conservatorio de música y otro de danza, una escuela de teatro y un club de gimnasia con gimnastas incluso de nivel internacional. El circo engloba todas estas artes y por eso creo que una escuela tendría éxito y podrían salir grandes artistas profesionales.

S.B: Hablando de los espectáculos, ¿cuáles son tus especialidades?

A.C:  Mi especialidad a nivel individual son los aéreos: telas aéreas, trapecio y aro. Pero lo que más me gusta es trabajar en colectivo como ágil de banquinas o portes acrobáticos. El trabajar en grupo es complicado, pero si funciona es muy gratificante, ver lo que un grupo puede llegar a hacer juntos.  La otra especialidad que entreno es el cuadro coreano, donde se junta la confianza de trabajar en equipo con el riesgo que conlleva. En “La Tarumba” trabajaba a 8-10m del suelo. La emoción que me producía era lo que me mantenía  despierta cada día.

S.B: Como artista de circo, ¿qué es a lo que más se puede aspirar? ¿Qué sueños te gustaría alcanzar?

A.C:  Todo alumno ha pasado a ser artista y más tarde profesor. Las especialidades que hago ahora no puedo seguir ejercitándolas durante toda mi vida. En realidad, lo que a mí me ha gustado siempre ha sido enseñar. Todo lo que estoy aprendiendo ahora quiero poder enseñarlo, porque  no lo quiero  solo para mí. Ahora mismo lo que quiero es conocer mundo y aprender.

S.B: Tu último trabajo de circo fue en Perú con “La Tarumba”, ¿qué puedes contarnos sobre esa experiencia? ¿En qué mas circos has trabajado?

 A.C: La experiencia en “La Tarumba” ha sido muy intensa, el estar en escena todos los días con tres números me ha hecho madurar como artista. Se puede decir que en “La Tarumba” es el primer circo donde he trabajado.

S.B: ¿Qué planes tienes en el futuro?

Estoy trabajando con el Circo del Sol en un proyecto nuevo llamado “Creactive” donde tengo la oportunidad de ser instructor y artista al mismo tiempo. El proyecto está en Punta Cana. Las disciplinas que se ofrecen son: trapecio volante, aéreos (telas aéreas, trapecio fijo, aro, cuerda) camas elásticas, malabares, danza y movimiento, máscaras y maquillaje, entre otros. Todos ellos con la seguridad necesaria y bajo la supervisión de un equipo entrenado por el Circo del Sol. Es una oportunidad que actualmente es única y exclusiva en Punta Cana, República Dominicana.

La aventura empezó en Montreal, donde nos reunimos 15 artistas de diferentes partes del mundo en la sede del Circo del Sol, para comenzar la formación. En Mayo volamos a Punta Cana, para centrarnos en el estreno de CREACTIVE, el 15 de Junio, en Punta Cana.  Contamos con un mes para conocernos, probar todas las disciplinas, preparar espectáculos y aprender a enseñar. Siempre bajo la supervision de un director acrobático y otro artístico del Circo del Sol.

Puedo decir que afronto esta nueva etapa con muchas ganas e ilusión… a nivel profesional es un paso grande que espero me abra puertas en el futuro para alcanzar mis sueños.