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El Centro Social Recuperado de Gamonal es un espacio social, ubicado en el propio corazón del barrio, que apuesta marcadamente por la autogestión y que trata de desarrollar un proyecto político y cultural alejado de las instituciones. Recientemente, ha puesto en marcha una campaña contra la pretensión de la Fundación Caja de Burgos de desalojar el espacio, el único en el barrio y en todo Burgos que es construido por lxs propios vecinxs, fuera de los canales comerciales que impiden que mucha gente pueda acceder a la ciudad, conformando un tejido social independiente y crítico.

  1. Tras la revuelta popular de enero 2014,cuando la lucha contra la especulación del Bulevar, el Aula de Cultura cerrada por Caja Burgos fue okupada por los y las vecinas del barrio. ¿ El CSR qué pretende aportar al tejido social y cultural de Gamonal? ¿Qué actividades habéis desarrollado en el centro durante más de año y medio de actividad?

 

El CSR pretende ser un espacio autogestionado por el vecindario para desarrollar sus inquietudes culturales, políticas y sociales al margen de las instituciones, donde todas la voces tengan cabida y las decisiones se tomen en asamblea.

Hemos comprobado que las actividades salen adelante haciéndolas entre muchas personas, lo cual favorece la creación de tejido social. Mucha gente aporta su talento,   esfuerzo e ilusión, con lo que nos alejamos de la profesionalización que impera en esta ciudad. También ha servido para que otros grupos y asambleas, especialmente la que    lucha contra el Fracking, se reunieran para trabajar y dar a conocer esta problemática, y así conectar distintas luchas. Nos gustaría que más colectivos se acercaran, siempre que funcionen de manera asamblearia.

Otro pilar fundamental de nuestras actividades es el apoyo a las personas y colectivos que sufren represión policial por cuestionar el sistema que nos toca padecer.

Las actividades desarrolladas a lo largo de este año y medio han sido muchas y muy variadas. Hemos llevado a cabo charlas y debates sobre represión policial, cuidados, autogestión de la salud, pedagogías alternativas, vivienda, el TTIP, la ocupación de Palestina, el conflicto de Ucrania, salud mental, luchas barriales, informática, etc.; espectáculos como conciertos de música (sobre todo apoyando a grupos locales), teatro, circo, proyecciones, talleres infantiles, presentaciones de libros y recitales de poesía, murales, etc. También se han hecho muchos esfuerzos encaminados a la recuperación de la memoria de lucha del barrio y de dar un toque reivindicativo a algunas tradiciones populares, como el carnaval o las marzas.

  1. A lo largo de su historia el barrio de Gamonal ha mantenido diversas luchas y conflictos sociales. ¿ El CSR hubiera sido posible sin esa raigambre de experiencias pasadas? ¿Con qué otros proyectos del barrio os relacionáis? ¿Cómo se gestiona el centro?

En Gamonal hay una herencia de lucha de barrio muy rica, la cual sin duda nos ha animado a recuperar este espacio y nos ha influido, en general, como vecinos y vecinas. Muchas de las personas que nos encontramos en el CSR nos hemos ido conociendo en diferentes luchas del barrio. Más específicamente, existe también un legado de ocupaciones de locales y espacios naturales abandonados a la especulación.

A la hora de relacionarnos, hay colaboración con algunas asociaciones y colectivos de barrio, tanto culturales como juveniles y vecinales, que de alguna manera han participado del espacio a través de las distintas actividades. De todas formas, habitualmente nos relacionamos más con grupos informales o personas que se acercan individualmente.

Por otro lado, hay que recordar que la Asamblea de Gamonal y el CSR surgen de la lucha contra el bulevar, por lo que colaboramos en muchas actividades; nuestros principales puntos en común son el apoyo a las personas encausadas por esta lucha y el rechazo a las diversas agresiones del Ayuntamiento y la especulación.

El CSR se basa en la autogestión de recursos y en la asamblea como método de toma de decisiones, sin jerarquías, de manera horizontal. No hay interés económicocsrgamonal ni se favorece el afán de lucro para nadie, por lo que todas las actividades que se realizan son gratuitas. Los recursos económicos de los que disponemos sirven para financiar los gastos del espacio y para apoyar modestamente diversos proyectos socio-politicos. Por ejemplo, con nuestras propias manos y los escasos recursos con los que contamos hemos llevado a cabo el arreglo del tejado, cosa que fue incapaz de realizar Caja Burgos cuando lo gestionaba. Al igual que otras tareas, ha supuesto mucho esfuerzo y colaboración, por lo que creemos en el trabajo en equipo y la implicación responsable de cada persona como base fundamental de cualquier proyecto autogestionado.

  1. Parece que los proyectos autogestionados y que crean tejido social combativo e independiente no gustan nada a los aparatos del Estado que orquestan montajes policiales contra el movimiento libertario, como en el caso de las operaciones Pandora y Piñata entre otras. ¿Por qué ocurre esto? ¿Qué mecanismos hay para enfrentar la represión política?

 

Porque a ningún estado le gusta que surjan proyectos que no pueda controlar, que se desarrollen al margen de él sin necesitarlo para nada. No quiere que la gente sea consciente del potencial de cambio que tenemos cuando actuamos colectivamente para cuestionar el sistema capitalista y patriarcal en el que vivimos.

Los mecanismos de los que disponemos contra sus ataques son la solidaridad y el apoyo mutuo. Hemos respaldado a las encausadas por la lucha de Gamonal, Alfon y otros huelguistas, o personas detenidas por ser anarquistas, entre otras.

Lo fundamental es que no haya silencio y que las personas que afrontan la represión no se sientan solas. Otra tarea es fomentar la conciencia crítica de lo que está sucediendo para dotarnos de herramientas argumentativas y organizativas que nos hagan elaboran una respuesta fuerte contra sus ataques; por ello, en el CSR hemos desarrollado diversas charlas sobre la Ley Mordaza y demás leyes represivas, dando voz también a casos concretos de represión que se han dado en nuestra ciudad y fuera de ella.

  1. Desde la revista también había pensado en adoptar la autogestión pero acaba ocurriendo que unas pocas personas aportan mucho trabajo mientras otras con la misma capacidad de decisión lo hacen menos y entonces pueden surgir diferencias internas y molestias. ¿ Qué consejos daríais para dar un proyecto basado en la autogestión?

 

Hemos comentado en párrafos anteriores que nos basamos en un modelo organizativo autogestionado, entendido como una intervención directa de las personas implicadas en el proceso colectivo. No solicitamos subvenciones ni dejamos intervenir a las instituciones para mantener el proyecto independiente de cualquier poder constituido. La autogestión también tiene que ver con que tomamos el destino en nuestras manos, aprendemos entre todas a hacer las cosas, a no delegar en otros, y así crecemos conjuntamente. Siendo honestas, aunque partamos de esta base, la experiencia no está exenta de dificultades, de retos que intentamos resolver en el día a día, con mucho diálogo y voluntad de apostar por esta organización. No somos quien para dar consejos pero creemos que cuantos más colectivos apostemos por esta línea más resistencia opondremos al sistema.

  1. Hablando de lucha social. Después de la victoria vecinal de enero de 2014, casi 10 años después de aquel éxito de Eladio Perlado, no pudo lograr parar la especulación en la Plaza de toros. ¿Pensáis que el movimiento vecinal tiene la capacidad suficiente como para contrarrestar la desigualdad que genera la expansión urbanística?

 

La historia de nuestro barrio y de otros muchos demuestra que los vecinos y vecinas, unidas, pueden cambiar muchísimas cosas, tanto en el urbanismo como en otros aspectos de nuestra vida. Otra cosa es que seamos capaces de articularnos, de movilizarnos, y de ir a por todas. Cuando mucha gente lucha hasta el final, para ganar y no para sacar réditos políticos, se pueden conseguir victorias. Pero desde luego no es fácil.

  1. El Ayuntamiento ha tratado de vender su inversión en cultura a través de grandes inversores. ¿Qué postura mantiene las instituciones respecto a la cultura en Burgos? ¿Cuál es vuestra opinión respecto a dotaciones como El Hangar, el CAB o el MEH?

 

“El MEH ha supuesto un despilfarro enorme de dinero público, cuyas obras han beneficiado a los constructores”

Caja Burgos y el Ayuntamiento utilizan estos espacios para hacer negocio y administrar su poder. Se vende la cultura como una mercancía más. Normalmente hay que pagar para disfrutar de ella, con lo que mucha gente queda excluida. Y bajo ese prisma se entiende que estos locales tienen que ser “rentables” económicamente, especialmente aquellos que son privatizados y gestionados por empresarios afines quienes gobiernan, con lo que fomentan la cultura más comercial, a menudo elitista, y de masas en el peor sentido de la palabra. También hay que destacar que muchos de estos espacios son un negocio en sí mismo. Por ejemplo, el MEH y el Fórum han supuesto un despilfarro enorme de dinero público, cuyas obras han beneficiado a los constructores, mientras que nos decían que no se podía construir un hospital público.

Por otro lado, las instituciones administran la cultura de forma clientelar, promocionando sólo a artistas locales que les son cercanos. Así tratan de controlar las opiniones públicas para que los artistas eviten ser “censurados”. Quienes se esfuerzan en crear arte en Burgos lo tienen difícil para acceder a esos espacios, y las propuestas culturales que no quieren participar en los espacios institucionales disponen de muy pocos lugares.

Este es el panorama que tenemos con la “inversión” y “obra social” en cultura que nos venden Caja Burgos y el Ayuntamiento.

 

7. ¿Los colectivos más desfavorecidos como lxs inmigrantes o lxs gitanxs, las sexualidades no normativas, el movimiento LGTB, ect. Tienen cabida en el CSR? ¿Por qué en Burgos hay “lagunas políticas y de libertad sexual” y cuesta tanto abrir la ciudad y que se organicen colectivos tan golpeados por la represión?

El CSR está abierto a todas las personas, independientemente de su orientación sexual, etnia, género, diversidad funcional, etc. Pretendemos conseguir un espacio libre de actitudes sexistas, racistas y homófobas, aunque en ocasiones es inevitable que existan contradicciones. En cuanto a los colectivos que comentas, desde el CSR no hemos abordado temáticas relacionadas con su discriminación u opresión, lo que consideramos una carencia, pero desde aquí ofrecemos este espacio para generar encuentros donde todas podamos aprender, cuestionarnos los privilegios que tenemos y, en definitiva, cambiar actitudes para cambiar la sociedad en que vivimos. Hablando de Burgos en general, el hecho de ser “capital de la cruzada” dejó un poso clasista, militarista, religioso y reaccionario que hace que las minorías étnicas y sexuales lo tengan todo más difícil.

8.En los últimos tiempos, el movimiento social ha decaído en todo el Estado.¿ Pensáis que desde las instituciones puede hacerse una “revolución democrática” que entregue el poder y la soberanía a la mayoría social?

En el CSR hay muchas sensibilidades, por lo que nos cuesta responder unánimemente, pero sí que hay una línea en común que nos permite decir que entendemos la lucha social organizada desde la calle, fortaleciendo las bases y apostando por la participación de las personas sin jerarquías. Como ejemplo tenemos el propio CSR que se consiguió a través de la lucha de barrio y que se defenderá frente a la amenaza de desalojo de la misma manera.

En general desconfiamos mucho de las instituciones y nos quedamos con el trabajo colectivo y honesto, al margen de los partidos políticos. Estamos de acuerdo en que la lucha está en la calle, y las revoluciones las hacen las personas. No queremos tener que pasar por el aro de las leyes que nos han impuesto. Apostamos por la autonomía.

9. Por último, ¿qué tenéis planteado para el futuro?

 

Recientemente hemos conocido que Caja Burgos nos quiere desalojar a finales de este mismo año. No contentos con forrarse y arruinar esta entidad, sus directivos insisten en dejar abandonados y cerrar a cal y canto los locales que ya no quieren gestionar. Hemos denunciado públicamente el saqueo que perpetraron en la Caja, y cómo la utilizaron en beneficio propio, de los constructores y del Partido Popular, con el silencio o complicidad de otros partidos y sindicatos, y seguiremos sacando a la luz más estafas y escándalos que han intentado silenciar.

En cuanto a las actividades que desarrollaremos, lo más inmediato es la campaña de resistencia colectiva y defensa del espacio para el barrio, pero desde luego continuaremos con la actividades que ya tenemos previstas de conciertos, charlas, jornadas, proyecciones… sin vacilar en nuestro empeño de seguir construyendo experiencias comunitarias con las gentes del barrio.