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            Imagina Burgos tendrá un pie dentro de las instituciones después de las elecciones municipales del próximo 24 de mayo. Será un resultado bueno si lo comparamos con anteriores comicios, en los que la izquierda burgalesa quedaba muy marginada en cuanto a representación municipal. Independientemente de cuál sea el número de concejales obtenidos, resaltará una sensación de victoria, por el esfuerzo que han realizado las personas que han participado en la creación de la candidatura de unidad popular, por el planteamiento de ideas y propuestas y también por la metodología empleada para su difusión. Es difícil en Burgos, superar las barreras que la censura existente coloca en el camino, a todos aquellos grupos que nos son afines al poder económico y cultural. Imagina  es una piedra en el zapato, para muchos grupos con intereses contrapuestos a los que  las personas corrientes (trabajadoras, precarias, inmigrantes) reclaman y necesitan para poder llevar una vida digna.

            No es fácil dotar a una candidatura de frescura dentro de un panorama político desolador, después de tantos años de corrupción y clientelismo que han sellado cada una de las costuras con las que se teje el municipalismo, creando una malsana sensación de gobiernos ineficaces para dar soluciones a las personas. Imagina Burgos consigue con un programa prometedor y dando también  la bienvenida a la trasparencia (1), esa esperada apuesta por la transformación social a través de las asambleas abiertas, la participación colectiva y posar su mirada en las que más sufren las consecuencias que provocan;  un capitalismo voraz y sin sentimientos hacia la dignidad de las personas y que en Burgos refleja muy bien esa forma de ser, la estructura empresarial, los medios de comunicación y los  distintos equipos de gobierno que han pasado por el Ayuntamiento.

            Ahora bien, Imagina Burgos es una candidatura conformada por diversos grupos sociales y políticos más otras personas afines, lo que seguramente le habrá ayudado, para dotarse de una cierta estructura necesaria, pero también es verdad, que al conformar una nueva organización con la suma de unas cuantas, se puede caer en los errores clásicos que con el tiempo debilitan los procesos.  Habrá que evitar de todos los modos posibles las luchas de poder entre organizaciones. La asamblea deberá ser parte decisiva en las cuestiones esenciales que se pongan sobre la mesa y se discutan. Para eso, Imagina se ha dotado de un compromiso ético al que se han suscrito todas y todos los aspirantes a puestos de concejalía. Las fricciones que suelen surgir entre las representantes en las instituciones y las bases deberán ser resueltas a través del dialogo y la escucha permanente. El decálogo de buenas prácticas de Imagina Burgos (2), lo expresa claramente; hay que gobernar, obedeciendo (3).  Para tal cuestión la asamblea deberá estar siempre alerta. Hasta ahora, las integrantes de Imagina, han realizado un esfuerzo enorme, gigantesco muchas veces, para mantener viva su existencia en la calle, pero claro, qué sucederá cuando pase el periodo electoral. Aquí comenzará otra etapa en la que  los concejales electos, si tendrán tiempo suficiente para dedicarse a la política, pero y los que deben seguir con su vida cotidiana. Cómo se va a suplir esa distancia entre “la política profesional” y la que practican las activistas sociales.

            Imagina Burgos utilizó el método de primarias abiertas individuales para la elección de candidatas. Hay quien vende esta herramienta como la más democrática posible. En realidad las primarias abiertas son un barniz cosmético. Lo interesante son los programas con pluralidad democrática y que reflejen a un sector amplio de la mayoría social. Sobre esta cuestión ya no se puede hacer nada, pero habrá que exigir a las personas con puestos como concejales, que sean el engranaje entre las clases populares y las instituciones. Deben ser punzantes e insolentes con aquellos grupos que se han amparado desde sus sillones y desde sus despachos para realizar prácticas que en muchos casos rozaban la obscenidad, llevando a cabo políticas de recortes y de lucro individual.  Se espera recuperar y poner encima de la mesa; una lucha contra las desigualdades sociales. Esta cuestión no sólo debe dirimirse en el pleno municipal, tiene que estar como orden del día, en los centros de trabajo, en las escuelas y en la vida cotidiana de las personas. Por eso la frase que incide en aquello de; un pie en las instituciones, mil voces practicando democracia en la calle.

            Hay que arrebatar la hegemonía cultural y social a los medios de comunicación locales, que representan claramente la alianza entre poder económico y poder político. El presidente del grupo Promecal; Méndez Pozo, hace y deshace a su antojo dentro de las instituciones burgalesas, gracias a su poder mediático y también económico. Se espera de Imagina Burgos una posición antagónica, a este grupo mediático empresarial. Para ello, debiera dotarse de una herramienta de comunicación democrática que llegue a todas las personas. Será necesario crear un periódico en papel de tirada mensual o trimestral, que sea la voz de los desahucios, de los barrios, del movimiento por la igualdad de género. No queremos concejales que se hagan una foto con “El Jefe”, necesitamos a personas que denuncien sus prácticas mafiosas.

            Las concejalas que salgan elegidas en las urnas bajo la candidatura de unidad popular deberán mirar con lupa cada uno de los acontecimientos que sucedan en la institución burgalesa, al mismo tiempo tendrán que recordar, que la asamblea tiene el poder revocatorio sobre sus cargos y que son una pieza indispensable, pero no conforman el todo, dentro de este colectivo tan plural.

            Imagina Burgos es un paso importante para la construcción de una ciudad amable, en la que se pueda practicar el buen vivir. Imagina pretende recuperar el derecho a la ciudad por parte de sus habitantes, mejorar la sociabilidad entre vecinas y la sensación de formar parte de una colectividad solidaria y hermanada sin distinción de género, raza u orientación sexual. Se espera que Imagina sea, lo que las personas que participan en dicha organización quieran que sea. Se espera que Imagina sea un paso más, para alcanzar; el deseo de autonomía local, la autosuficiencia de unidades sociales y humanas, como para que todas las personas se sientan interesadas por los detalles de la vida cotidiana (4).  El esfuerzo que han realizado las integrantes que participan en Imagina es innegable, pero no se desea un espejismo pasajero. Es necesario darle continuidad al proyecto, que la red siga extendiéndose, que llegue a todos los rincones dónde se sufren las consecuencias de la crisis. Tiene gran importancia el modelo democrático con que está construido Imagina y será imprescindible seguir incidiendo en el mismo, para continuar con un proyecto plural y alternativo.

  • Programa de Imagina Burgos para las elecciones municipales. Página Web de la organización.
  • Código ético de Imagina Burgos. Consultar en su página Web.
  • Lema Zapatista. Imagina y la posible unidad popular en Burgos. Acacio Puig. Papeles Anticapitalistas
  • El internacionalismo en tiempos de la comuna. Kristin Ross. Le Monde diplomatique. Mayo de 2015.