Imagen por Wojciech Grzanka

El estigma social hay que llevarlo como una granada.

El manicomio canta por los zoológicos de los burgueses y no de los animales exóticos.

El estigma, es un honor. Que no hablen de integración sino de desintegración.

La marginación es el punto de partida para hacerse persona.

No me quieran vender pastillas para andar por la línea recta de su código de barras.

Prefiero la vertical y la acuarela de escupitajos sobre el sistema.

Prefiero que me digan loca a que me digan ciudadana.

Que me tomen por un virus a por una semejante.

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