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Mi poesía es barro,
nacida de los suelos.
Poesía del polvo
y de las cosas rotas… De los huesos.
Tan material, tan dura y tan concreta…
Sin alas y sin sueños.
Ni brota de las nubes
ni se eleva a los cielos.
No irradia luz,
busca la noche y los colores negros.
Se inunda de tristeza:
su sino y su señuelo.
Pero, un día cualquiera
cerrará su recuerdo de los muertos,
olvidará las sombras, y entre soles,
emprenderá su vuelo,
aunque, como inocente mariposa,
se abrase en el empeño.

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