
que suenan a disparo en la boca del hambriento
y revientan los tímpanos.
Palabras
que se echan tanto en falta…
Sin embargo en la calle muere un hombre,
desahucian a una anciana,
despiden cien obreros,
alguien protesta,
llega la policía, lo detiene
y aquí, como otras veces, como siempre,
puede decirse que no ha pasado nada.

Grandioso poema, en realidad respeto a este poeta.