Imagen: Trasera de la estación de autobuses de Burgos, © Víctor Atobas, 2025
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Canción qué hora es
Víctor Atobas
I
¿Qué hora es?
¿es la hora de cantar contra el eslabón?
Dureza genética
blandura finita
en tanto somos parte de natura
recibimos la conocida noticia
del lugar animal en la ley de la muerte…
Acarrea la ley de la muerte
una índole que oscurece y espanta
mas puede ser aprendida por el promedio de la especie
cuando el paso por el cantil
adquiere su necesidad reconocida
─mi manacor que hereje retira la cicuta
¡puedo asumir la naturaleza que marchita
pero no la muerte innecesaria!
II
¿Qué hora es?
¿es la hora de jugar con un sepulcro?
Querría reunirme con todos mis amigos y conocidos
en una zona repleta de lavanda
para que tomáramos nuestras aportaciones
(visibles o no
van mucho más allá del valor de cambio
y también alcanzan más lejos que el valor de uso…)
y las arrojáramos
a través del conducto de una figura lisa
hasta una fosa común y estrepitosa
─¡sería la imagen del holocausto final de la ciudad
y ejercería de contrapunto
del cine comercial que deja en el ángulo muerto
el nacer múltiple del paisaje!
III
¿Qué hora es?
¿es la hora de olvidar el amor desdichado?
En un único sentido
olvido el beso que salió mal
pierdo la dirección en que los labios se tendieron
para poder encontrar el rumbo anterior
a la formación del intornado…
IV
¿Qué hora es?
¿es la hora de la muerte innatural innecesaria?
Lanzo el boomerang de la terracota
desprovista del cactus de su omóplato
en mí recala el recuerdo de la época en el desierto
hace muchos años
cuando rendí mis ojos y perdí mi nombre
entregándome a la trágala y a la júnjuma peor
me resultaba imposible abrir
la almenara de la voz de mi mirada
motivo por el cual ahora me aterroriza
escuchar a las escasas pero fatigosas personas de las cercanías
gritando que mi manera de ver
mi manera de ser
no tiene cabida en los tickets de entrada a este urbe
─quienes en verdad me aman no me piden que cambie
jóvenes rebelescentes a su modo
felices vándalas tan bonitas sonriendo
me agradan tal y como son luchando por una ciudad-mundo
donde quepan todas las miradas…
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