Imagen: Dios los cría y ellos se juntan, © Víctor Atobas, 2026
Conoce más información de la obra
Canción inaugural
Víctor Atobas
NOTA:

Si haces clic en los enlaces, que aparecen en algunos versos, podrás ver las fotografías de los cuadros referidos
***
I
Sistémico juego
contiene en sí marcador
emergente flota
y reúne perlas en tanto separados nácar deporte
de terracota milímetro
a billón mancuerna…
¿Cuánto te mide el sorgo?
El mal juego es aquella actividad lúdica
desarrollada desde la querencia de gobernar al otro
hecho que se comprende con facilidad
cuando se observa que dicho deseo de imperio
conduce más tarde o más cuerno quemado
(en ocasiones desde el mismo inicio)
hasta el ejercicio de la violencia física y psicológica
─¿qué es un mal juego sino el nodo masculino?
El mal juego no es mancha de pigmento
se asemeja al apego a la lógica limpio
gimnástico tablero invisible
cuyas piezas júnjumas tallaron en fruta
fresador de someter tacto y natatoria…
¿Cuánto te mide el sorgo?
─espero que poco…
II
El buen juego puede tomar distintas líneas y musicalidades
una danza piñas de húmeda arena
por debajo de las capas de pintura acrílica
unas barquillas de ondas
que ponen en crisis el recibido paisaje-libido-dominante
hasta que la lavanda sin ser meramente el inconsciente
logra expresar la floración de una estación de aguas…
¿Cuánto ha llovido desde entonces?
─todas las obras expuestas datan de estos días…
Se supone que ahora un marchante experto
debería retrotraerse hasta las escuelas del siglo veinte
remitiendo las pinturas que rodean esta sala
a tal o cual corriente inscrita
en no sé qué oficial cubierta de capitanes historiados
de manera que el contenido de estos lienzos
quedara relegado al pozo oficial
─la comparación con las obras de otros artistas
conllevaría la imposibilidad de percibir
cada una de las telas de cada quien en su singularidad…
¿Qué puedo decir acerca de estos cuadros
sin traicionar la estrecha pasarela
entre vida y obra?
¿acaso puedo lograrlo sin mencionar nombres propios?
He tratado de pintar
un mirar atónita hembra
de caballito de mar doble
un curiosear en torno
a las urnas flotantes de las crisálidas azulonas…
He tratado de pintar
un gritar pidiendo ayuda
a las agarthas como si fueran mis madres
un anhelar no permanecer
escrito en la simetría preestablecida por esto es lo que hay
un reír de mujeres
que se mofan del significante amo defendido por estructura
estructurada y estructurante que…
A través de los medios de la pintura
(tales como el desborde del bosquejo inicial
el renacimiento del dibujo en pasos de color)
he tratado de reproducir
unos amores que me entrega esta ciudad
cuando me besa con el bienmirar
unas sensaciones que me inundan
cuando velero abrir caminos-monumentos a la existencia
sabiendo que la trágala no puede imponer su gris estampa
y al mismo tiempo
que el mundo no se puede reducir a paisaje
─aunque la pintura es un buen juego
la vida no cabe enteramente en el arte…
***************************************************************************
Otros poemas de Víctor Atobas:
Canción cuando no se puede hablar
Canción escrita fuera de la coctelería
Canción a favor del mantra y contra darwin
Canción para que la ciudad deje de salir
Canción perlas versus júnjumas
Canción cuando acecha el peligro
Canción para un crítico de arte
Canción frente a la tentación nihilista
Canción para ampliar la visión
Canción de una manera de atravesar el intornado
Canción a orillas del arlanzón
Canción de nuestra pequeña ínsula
Canción para una moza desconocida
Canción para las mujeres dichosas
Canción para un muchacho espigado
La adoración de la niña eléctrica
El encuentro de mi novia con los júnjumos pitufos
Navidad en guerrilla contra la trágala patriarcal
El filósofo de la cardeña contra la ostra de la vampiresa
La música que escuchamos hoy en día
Kinderpolitik (o la ciencia política del huevo kinder)

